
«Risa Que Salva»
Querida alma que lee entre risas y silencios,
hay voces que no necesitan nombre para resonar; bastan sus ecos para recordarnos que la poesía no siempre llega envuelta en solemnidad, sino que a veces irrumpe con una sonrisa torcida, con un guiño que desarma el dolor y lo convierte en algo compartible. Hay una forma de amar la vida que no se explica en tratados, sino que se canta en la calle, se ríe en la cocina, se llora con los ojos abiertos y se abraza sin pedir permiso.
«Risa que salva»
(Estrofa 1)
Un poeta triste es un triste poeta,
me dijo el viento mientras barría las nubes,
así que saqué del bolsillo una carcajada vieja
y la usé de escudo contra las verdades mudas.
No hay profundidad que no soporte un chiste,
ni herida que no se cure con un poco de sol,
la risa no es traición al sentimiento,
es el camino más corto hacia el corazón.
(Coro)
Ríe, que la vida no espera permiso,
ríe aunque el pecho pese como piedra,
porque el verso que juega no pierde fuerza,
sino que aprende a volar sin cadenas.
Ríe, que el amor se vive en la calle,
no en vitrinas de museo ni en estatuas de sal,
ríe, que la ternura rebelde no pide disculpas
y la libertad se canta sin final.
(Estrofa 2)
Me miro al espejo y me río de frente,
sin filtros ni poses de gran dama o de santo,
porque la verdad no necesita disfraz,
solo una boca que se atreva a cantarlo.
El amor no se guarda en cajones de verso,
se toca, se rompe, se recompone en la piel,
y si duele, que duela con gracia,
que hasta el llanto puede tener miel.
(Coro)
Ríe, que la vida no espera permiso,
ríe aunque el mundo intente callarte,
porque la sencillez que esconde maestría
es la que llega más hondo y no se parte.
Ríe, que el pueblo también entiende lo eterno,
que lo universal cabe en un abrazo cualquiera,
ríe, que la poesía no es solo llanto,
es también la risa que vence a la quimera.
(Puente – casi susurro)
Gracias por enseñarme sin dar lecciones,
por mostrar que el verso puede ser juego y verdad,
que ser del pueblo no quita alas,
y que reír es el modo más valiente de amar.
(Coro final – suave, con eco)
Ríe… que la risa salva lo que el silencio mata…
ríe… que el amor se vive, no solo se nombra…
ríe… y que la poesía siga siendo calle, latido,
y esa libertad que nunca se asombra.
(Escribo para que el silencio no duela.)
Un placer inmenso fue dejar que esta canción naciera de ecos que no necesitan firma para ser eternos, pero que resuenan en quienes saben reír con los ojos húmedos.
Abrazos que ríen sin pedir explicación y se quedan a bailar en la memoria,
Natuka Navarro – Luna Poetiza
soñar desde adentro y renacer día a día.
(Escribo Para Que El Silencio No Duela.)
Natuka Navarro – Luna Poetiza
«El Mito Que Habita en Mí»
Código de registro: 2603094814782