
🚕 «Romance del Taxi y la Dama Desnuda»
Subió al taxi una dama sin vestido,
ni bolso, ni cartera, ni equipaje.
El chofer, con los ojos bien abiertos,
la miraba sin pudor… ¡ni maquillaje!
Ella, erguida, muy digna en su figura,
le dijo sin temblor ni desespero:
—¿Qué pasa? ¿No has visto una desnuda?
—SÃ, señora —dijo él—, ¡pero con dinero!
—¿Dónde guarda usted la paga, si me apura?
—¿Bajo el brazo? ¿En el pelo? ¿En el trasero?
—¡No veo monedero ni costura!
—Y mi taxi no viaja por amor sincero.
La dama lo miró, medio ofendida,
pensando que era arte lo que daba.
Pero el hombre —pragmático en la vida—
querÃa el pago… ¡no la oda improvisada!
Moraleja: si vas a lo natural,
no olvides que en el mundo hay tarifas.
Porque el arte desnudo es celestial,
pero el taxi… no se mueve sin propinas.
(Escribo Para Que El Silencio No Duela.)
Natuka Navarro – Luna Poetiza



