
«A Seguir Escribiendo…»
Con palabras que brotan como manantial callado,
sin maquillaje, sin disfraz,
desnudas y ciertas,
como la luz que entra por una rendija
y basta para iluminar toda una memoria.
Palabras que no lo cuentan todo,
pero dejan migas de sentido
en la piel del que escucha,
como una mirada que no interrumpe,
solo permanece…
y en su silencio lo dice todo.
Escribir poesía
es soltar un ave que no sabías que tenías,
es trazar el cauce de una herida
y ver que florecen lirios en la grieta.
Y no caminamos solos.
Hay otros con la tinta en el pecho,
que también dejan huellas en el papel
como quien pisa barro con pies descalzos
y no teme ensuciarse de verdad.
Leamos sus versos
como quien sopla el polvo de un objeto querido,
como quien encuentra una carta
escrita por alguien que aún no conoce…
pero ya extraña.
Porque cada poema
es una casa abierta en medio del bosque,
y merece que alguien entre
con el alma en las manos.
Escribo Para Que El Silencio No Duela.
Natuka Navarro — Luna Poetiza



