
«El Coraje de Marcharse»
Hay presencias que no nutren, que solo desgastan el alma,
que disfrazan de afecto un interés fugaz.
No te abrazan de verdad, no te ofrecen calma,
están cuando les conviene, y se esfuman en la paz
que tanto necesitas cuando el mundo te acecha.
Se ríen a tu lado, te ofrecen una mueca,
pero por dentro el brillo de tu ser los estrecha,
y tu luz les incomoda, les sabe a hiel seca.
Te usan, te manipulan, son sombras que te drenan,
bajan tu ánimo con gestos, con palabras que envenenan.
Están ahí para hacerte dudar de ti, para sembrar la espina,
y lo más triste, sabes, es que tu corazón lo siente,
esa voz interior grita la verdad cristalina.
Pero el miedo a soltar ata, te vuelve dependiente,
te encadena a lo inútil, a un lazo malmedido.
No todos merecen un hogar en tu vida, no todos
los que te rodean te suman, te hacen crecer.
Algunos están ahí solo para abrir los codos
y robar tu energía, sin nada que ofrecer.
Pero tú no naciste para eso, no naciste para el peso,
naciste para tener paz, para amar de verdad.
Para rodearte de un amor real, sin ningún pretexto,
para caminar con quien te levanta, no con quien te hundirá.
No tengas miedo de alejarte, si la distancia llama,
pues a veces ese paso, ese irse sin dolor,
es la más pura forma de regar tu propia flama,
porque alejarse también es quererse, es darse amor.
soñar desde adentro y renacer día a día.
(Escribo Para Que El Silencio No Duela.)
Natuka Navarro – Luna Poetiza



