
«Entre Pitos YFlores»
No recordaba nada la niña,
ni el nombre del sol, ni el día en la esquina,
llevaba una mochila llena de viento
y una voz en la nuca que dictaba el intento.
—Ayer dijiste… —le decía la dama—
y hoy no recuerdas ni cómo te llamas.
La niña asentía con ojos de nube,
iba al colegio, pero nada la sube.
Le hacían votar nombres sin cara,
rostros ajenos, su alma callada.
Todo era un teatro sin libreto a la vista,
y ella, obediente, bailaba en la pista.
Entre pitos y flores subió al autobús,
sin saber si la luna salía o era cruz,
viajó por las calles sin mapa ni norte,
y el viento en su pelo le hablaba de suerte.
Nueva York se alzaba como un sueño quebrado,
sin dinero, sin papeles, ni un nombre prestado.
Miró sus bolsillos: solo un silbido,
y el eco de un canto que había olvidado.
¿Qué era la vida si no una orden ajena?
¿Qué era su risa si no una cadena?
Y en medio del ruido, su alma en desvelo
cantaba bajito buscando su cielo.
Natuka Navarro
Luna Poetiza



