
«Amar También Sin Certeza»
Hay palabras que no buscan aplauso,
ni certezas que las sostengan.
Nacen del temblor, del paso roto,
de la flor que brota aunque no la esperen.
Estas décimas son huellas
de un alma que no supo rendirse,
aunque doliera, aunque callara,
aunque amara sin promesa.
I.
«La Luna Como Testigo»
Noches sin rumbo ni estrella,
vividas sin fe ni prisa,
dejaron tan solo brisa
y una ternura más bella.
Mentira que se destella,
el alma sin antifaz
bailaba, rota y tenaz,
con la luna por testigo,
y un verso que fue su abrigo
antes de huir, fugaz, en paz.
II.
«Lo Que El Alma Guarda»
La memoria, fiel centinela,
repasa el error, la risa,
cada herida que desliza
su filo en el alma y vela.
Y en su silencio, sin tela
que oculte pena o fervor,
renazco con cierto ardor,
descubro un valor callado,
porque el dolor, ya abrazado,
se transforma en resplandor.
III.
«El Porqué Del Alba»
El alba, en su luz encendida,
revela lo que el tiempo huyó,
mas su eco en el alma quedó
como huella jamás perdida.
Ni el reloj, ni la corrida
pueden robarme la fe,
pues lo que el alma sí ve
permanece sin mentira,
y hasta el dolor se retira
cuando entiende su porqué.
IV.
«Forma De Ser»
Aunque el tiempo borre el trazo
de lo que ayer fue una flor,
la memoria y su calor
preservan raíz y lazo.
Cada noche deja un abrazo,
un destello al renacer,
y la vida, al florecer,
nos susurra su enseñanza:
que amar, aún sin esperanza,
es también forma de ser.
soñar desde adentro y renacer día a día.
(Escribo Para Que El Silencio No Duela.)
Natuka Navarro – Luna Poetiza



