
«Contagio De Lo Fino»
«Debe de ser contagioso», les decimos,
pues no cesan de hablar con tanto esmero.
Nos llaman “finos” como si fuésemos crímenes,
y en cada burla, brillamos aún más certeros.
Nos imitan al paso, con despecho,
se ríen del mantel, pero lo usan.
Critican el acento con despecho,
y en fiestas nos copian… aunque lo excusan.
Dicen que no valemos ni una broma,
mas nos tienen en boca noche y día.
Si lo fino no importa ni emociona,
¿por qué su envidia rima con porfía?
Nos pintan de soberbios por defecto,
quizá porque el reflejo les incomoda.
Si ser uno mismo causa efecto,
seremos epidemia que incomoda.
Nos miran con desprecio entre sonrisas,
mientras copian la forma en que vivimos.
Critican nuestras copas, nuestras risas…
pero beben lo mismo que decimos.
Si hablaran menos, si pensaran más,
tal vez verían qué es lo que les arde:
que no fingimos, que no hay antifaz,
que lo nuestro no se ensaya, nace y arde.
Así que habláis de finura con desprecio,
y aún así no soltáis nuestro apellido.
Será que en vuestra envidia hay un aprecio
que nunca se atrevió a ser admitido.
soñar desde adentro y renacer día a día.
(Escribo Para Que El Silencio No Duela.)
Natuka Navarro – Luna Poetiza



