
«Hojas De Otoño, Relojes Del Alma»
Cuando el dolor se esconde tras la calma,
y el viento lleva lágrimas al suelo,
las hojas del otoño y su gran palma
nos cuentan que el amor también fue duelo.
Caen sin rumbo, vencidas por peso,
relojes sin aliento, sin destino.
Se entregan al azar, sin retroceso,
su danza es despedida en su camino.
Algunas se resisten, van despacio,
como si el tiempo aún no las llamara.
Mas otras, con prisa, abrazan su espacio,
y el césped las acoge sin más cara.
¿Sabremos cuándo toca nuestra rama
ceder la vida al pulso de la tierra?
¿O solo el alma, cuando cede el drama,
y sabría si su hoja ya no yerra?
Mas gracias doy por esta travesía,
por cada roce, cada despedida.
Aunque toda hoja, incluso la más fría,
vivió su sol, su sombra, su caída.
soñar desde adentro y renacer día a día.
(Escribo Para Que El Silencio No Duela.)
Natuka Navarro – Luna Poetiza



