
«La Danza del Silencio»
Cuando el eco de la necedad resuena,
y el laberinto vano atrapa el sol,
discutir es entrar en su condena,
y ser dos sombras bajo el mismo farol.
No hay luz que traspase la pared del ego,
ni lógica que quiebre el muro de la ofuscación.
Es un combate inútil, un juego ciego,
donde dos voluntades buscan la razón.
Mas la sabiduría, que florece callada,
comprende que la guerra no es su digno lugar.
Una sonrisa amable, una mirada sosegada,
basta para que el viento la verdad pueda llevar.
Que el necio en su burbuja sienta su victoria,
que el eco de su voz se pierda sin rival.
Tu paz no necesita de efímera gloria,
ni lucha que te arrastre a un cieno tan trivial.
Solo sonríe el alma que es dueña de su calma,
y asiente con la gracia del río al fluir.
Porque no hay mejor fuerza, ni más alta palma,
que el arte de no entrar en lo que ha de destruir.
soñar desde adentro y renacer día a día.
(Escribo Para Que El Silencio No Duela.)
Natuka Navarro – Luna Poetiza



