
«La Vida Es Una Ventana»
Alguien te extraña, aunque no se atreva a decírtelo.
Así es la vida, con sus idas y venidas, con sus silencios y sus encuentros.
¿Quién eres tú?, me pregunto a veces.
Quizá dentro de unos años nos volvamos a ver,
nos reunamos y seamos las personas más felices de la tierra.
Entonces te preguntas: ¿por qué tardé tanto en preguntarte cómo estabas?
Tu vida es tan hermosa, que me parecía extraño vivir esa espiritualidad que irradia tu energía.
Y no es solo el poder de la energía,
sino la manera en que miras la vida.
Con ese don que ahora empiezas a reconocer,
puedes moldear palabras buscadas,
crear metáforas, expresar lo real.
Y te das cuenta…
que la vida está por venir.
«La Ventana Del Tiempo»
Ella siempre se sentaba frente a la ventana al atardecer, cuando el cielo se teñía de tonos cálidos, como un lienzo pintado por la vida misma. Miraba hacia afuera con la esperanza de encontrarte, aunque no sabía bien quién eras.
La vida, con sus idas y venidas, le había enseñado a esperar sin prisa, a aceptar los silencios como parte del diálogo del alma. A veces, en la calma de esa luz dorada, se preguntaba quién sería aquella persona que un día volvería a cruzar su camino, para fundirse en un abrazo de reencuentro y alegría.
No era solo un rostro ni un nombre, sino esa presencia que, aunque invisible, se sentía cerca. Un eco de energías que danzaban en el aire, un don que solo el tiempo podía revelar.
Mientras la tarde se desvanecía, ella comprendía que no importaba cuánto tiempo pasara, ni las palabras no dichas, ni los momentos que se habían perdido. Porque en ese instante, justo allí, entre el susurro del viento y el brillo tenue de la luz, la vida estaba por venir.
Y así, con el alma llena de metáforas y silencios, esperaba. Esperaba que ese alguien que la extrañaba, y a quien también extrañaba, volviera a abrir esa ventana del tiempo y les regalara una nueva historia para contar.
(Escribo Para Que El Silencio No Duela.)
Natuka Navarro – Luna Poetiza
«Alguien Te Extraña»
Alguien te extraña, aunque no se atreva a decírtelo.
Así es la vida, con sus idas y venidas, con sus silencios y sus encuentros.
¿Quién eres tú?, me pregunto a veces.
Quizá dentro de unos años nos volvamos a ver,
nos reunamos y seamos las personas más felices de la tierra.
Entonces te preguntas: ¿por qué tardé tanto en preguntarte cómo estabas?
Tu vida es tan hermosa, que me parecía extraño vivir esa espiritualidad que irradia tu energía.
Y no es solo el poder de la energía,
sino la manera en que miras la vida.
Con ese don que ahora empiezas a reconocer,
puedes moldear palabras buscadas,
crear metáforas, expresar lo real.
Y te das cuenta…
que la vida está por venir.
«La Ventana Del Tiempo»
Ella siempre se sentaba frente a la ventana al atardecer, cuando el cielo se teñía de tonos cálidos, como un lienzo pintado por la vida misma. Miraba hacia afuera con la esperanza de encontrarte, aunque no sabía bien quién eras.
La vida, con sus idas y venidas, le había enseñado a esperar sin prisa, a aceptar los silencios como parte del diálogo del alma. A veces, en la calma de esa luz dorada, se preguntaba quién sería aquella persona que un día volvería a cruzar su camino, para fundirse en un abrazo de reencuentro y alegría.
No era solo un rostro ni un nombre, sino esa presencia que, aunque invisible, se sentía cerca. Un eco de energías que danzaban en el aire, un don que solo el tiempo podía revelar.
Mientras la tarde se desvanecía, ella comprendía que no importaba cuánto tiempo pasara, ni las palabras no dichas, ni los momentos que se habían perdido. Porque en ese instante, justo allí, entre el susurro del viento y el brillo tenue de la luz, la vida estaba por venir.
Y así, con el alma llena de metáforas y silencios, esperaba. Esperaba que ese alguien que la extrañaba, y a quien también extrañaba, volviera a abrir esa ventana del tiempo y les regalara una nueva historia para contar.
(Escribo Para Que El Silencio No Duela.)
Natuka Navarro – Luna Poetiza



