«Las Chavalas Del Arpa Salada»

«Las Chavalas Del Arpa Salada»


El verano había llegado como un suspiro largo, un alivio tras meses de palabras truncadas, de silencios que dolían y de ecos ajenos. Para ellas, para Ana, Lucía y Marta, el asfalto de la ciudad ya no era suficiente. Sus almas, cansadas de los ruidos y las medias verdades, clamaban por un regreso. Querían ser libres, tan libres como aquel poeta de viejos versos que, en su imaginación, se lanzaba al mar buscando la paz entre borbotones de palabras claras.

Fue una mañana de julio cuando el viejo coche de Marta, cargado con toallas y promesas, se detuvo ante la inmensidad azul. La arena tibia bajo sus pies descalzos fue el primer abrazo. El olor a sal, una purificación. Ana, siempre la más risueña, soltó una carcajada que se perdió en la brisa. Lucía, la soñadora, cerró los ojos y respiró hondo, sintiendo cómo cada partícula de aire marino le lavaba el alma. Marta, la pragmática, simplemente extendió su pareo y se tumbó, dejando que el sol le borrara las preocupaciones.

La tentación del agua fue irresistible. Una a una, se adentraron en las olas, primero tímidas, luego con la audacia de quien se siente en su verdadero elemento. El mar las recibió con un arrullo suave, un murmullo constante que les hablaba al oído. Cada ola que rompía a sus pies no era un final, sino un nuevo inicio, una conversación ininterrumpida con el universo.

Ana fue la primera en sentirlo con plenitud. Mientras saltaba las olas, el agua le golpeaba el cuerpo como caricias, y en cada burbuja que explotaba a su alrededor, escuchaba risas, sus propias risas, las que había creído olvidadas. El mar le cantaba la alegría, una melodía que le recordaba la ligereza de ser, la dicha simple de existir sin pretensiones.

Lucía, más allá, se dejó flotar boca arriba, con los ojos cerrados. El vaivén la mecía, y en ese abrazo salado, el mar le susurraba secretos. No eran palabras concretas, sino un lenguaje ancestral que le hablaba de calma, de la paciencia de las mareas, de la inmensidad de los sueños. Sentía cómo el agua disolvía las penas, cómo cada corriente arrastraba consigo los nudos de lo no dicho, las frustraciones del mundo de afuera. El mar le arrullaba la felicidad que nace de la paz interior, del hallazgo de uno mismo en la inmensidad.

Marta, por su parte, nadaba con brazadas firmes, sintiendo la fuerza del agua contra su cuerpo. No era una lucha, sino una danza. Cada vez que emergía, el aire puro le llenaba los pulmones, y las palabras claras del mar, en el rugido distante de las olas más grandes, le hablaban de la verdad desnuda. Aquí no había espacio para las medias tintas ni para las farsas. El mar, con su honestidad implacable, le mostraba que la felicidad no era un espejismo, sino la claridad de saber dónde se está, de aceptarse sin filtros.

Cuando salieron del agua, con la piel salada y el pelo enredado, las tres compartían una misma sonrisa. El sol las secaba, y el viento les acariciaba las mejillas. Ya no eran las chavalas del asfalto, cargadas de dudas y palabras a medias. Eran las chavalas del mar, del arpa salada que había arrullado su felicidad. Habían encontrado esa paz del poeta, esa que nace entre los borbotones de palabras claras que solo el mar sabe pronunciar, lavando el alma y recordándoles que la verdadera libertad siempre espera en la orilla, dispuesta a abrazar a quien se atreve a sumergirse en ella.

soñar desde adentro y renacer día a día.
(Escribo Para Que El Silencio No Duela.)
Natuka Navarro – Luna Poetiza

Estas aquí:–> Inicio | Miniaturas líricas | «Las Chavalas Del Arpa Salada»

Artículos recomendados

Deja un comentario

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Manuel Lara Coca.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a BanaHosting que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad