
«Ver con los Ojos Abiertos»
Ya no hay protestas, gritos ni sirena,
al frente de su casa canta el día.
La brisa va danzando en armonía
y el árbol se estremece sin condena.
No hay golpes, ni violencia que la frena,
solo un ave puntual que la salía
del pecho en cada trino que sentía,
como una antigua herida que se estrena.
Su cuerpo ya no teme, se reposa;
y descansa sin huir, sin esconderse,
se abraza con la calma más hermosa.
No hay que alzar la voz para defenderse:
la vida le conversa, le reposa,
y en cada paso libre puede verse.
soñar desde adentro y renacer día a día.
(Escribo Para Que El Silencio No Duela.)
Natuka Navarro – Luna Poetiza



